¿Qué es la Oficina de vida independiente?

 

La Oficina de Vida Independiente (OVI) es un programa de la Comunidad de Madrid, gestionado por ASPAYM Madrid y cofinanciado por el Fondo Social Europeo +. Fue la primera OVI en abrir sus puertas (en junio de 2006) y es la más grande de sus características.

Las y los participantes del programa disponen de la Asistencia Personal necesaria para desarrollar sus proyectos de vida. Esta Asistencia Personal se presta bajo la filosofía de Vida Independiente: son las personas con diversidad funcional participantes del programa las que auto-gestionan todo lo relativo a su Asistencia Personal. Desde la determinación de cuáles son las necesidades de apoyo, quienes las van a cubrir, qué tareas, horarios y de qué forma… Todos estos aspectos recaen sobre las y los participantes que se convierten, así, en los auténticos protagonistas de su propia vida.

Existen unos requisitos de acceso al programa de forma que si eres una persona con diversidad funcional física, mayor de edad, tienes cualquier valoración dentro del Sistema de Atención a la Dependencia, alguna actividad (trabajo o estudio), estas comprometida con la filosofía de Vida Independiente y quieres tomar el control de tu propia vida… ponte en contacto con nosotras.

Empoderarse desde el reconocimiento como persona discriminada por su diversidad funcional, gestionar un equipo de trabajo de asistentes personales, posicionarse en el paradigma de Vida Independiente… No son tareas sencillas. La OVI organiza cursos de formación para las y los participantes en el programa, sus Asistentes Personales y aquellas personas que convivan con ellos.

También participamos en encuentros, talleres, seminarios, conferencias, etc. con la intención de difundir la filosofía de Vida Independiente y la Asistencia Personal.

 

Asistencia Personal

Un Asistente Personal es la persona que realiza o ayuda a realizar las tareas que otra persona no puede realizar por si sola debido a su diversidad funcional. Este apoyo se presta desde el respeto a las decisiones que tome la persona con diversidad funcional que recibe la asistencia.

Es un apoyo clave para que las personas con diversidad funcional ejerzan su derecho a vivir de manera plena e independiente. Se fundamenta en principios como la autodeterminación de la persona con diversidad funcional; el apoyo entre iguales; la inclusión en la comunidad; la responsabilidad sobre la propia vida y acciones y el derecho a asumir riesgos.

La figura del AP responde a la aspiración de las personas con diversidad funcional a controlar su propia vida. Nadie conoce mejor que la propia persona su voluntad y necesidades en cada momento.

La figura profesional del/la Asistente Personal es diferente al resto de profesiones ya existentes en el ámbito de la atención sociosanitaria. Desde sus orígenes y en su propia concepción, es una profesión completamente distinta no sólo en cuanto a las actitudes y comportamientos que determinan su práctica profesional sino también en lo referente a los entornos sociales en los que la misma se lleva a cabo, más allá de instituciones y domicilios.

Se trata de una relación laboral directa, en el que la persona con diversidad funcional dirige y se responsabiliza de su asistencia personal mientras que las/los asistentes preservan el protagonismo de la persona para la cual trabajan, respetando en todo momento sus decisiones e intimidad.

Si te interesa desarrollar esta profesión, caracterizada por el contacto directo con personas con diversidad funcional, apoyándoles en su día a día, pásate por la OVI. Mantenemos una bolsa de empleo abierta para este puesto.

Filosofía de Vida Independiente

Según ENIL (European Network on Independent Living) la Vida Independiente es “la demostración diaria de las políticas sobre diversidad funcional basadas en Derechos Humanos. La Vida Independiente es posible a través de la combinación de varios aspectos medioambientales e individuales, que nos permiten a las personas con diversidad funcional tener el control sobre nuestras propias vidas. Esto incluye la oportunidad de realizar elecciones y decisiones a cerca de donde vivir, con quien y como. Los servicios deben ser accesibles para todos y estar basados en la igualdad de oportunidades, permitiendo a las personas con diversidad funcional tener flexibilidad en su vida diaria. La Vida Independiente requiere que el transporte y el alojamiento sean accesibles, la disponibilidad de ayudas técnicas, el acceso a asistentes personales y/o servicios basados en la comunidad. Es necesario remarcar que la idea de Vida Independiente es para todas las personas con diversidad funcional, sin importar el género, edad ni nivel de apoyo que necesiten.”

A esta definición se llega tras un recorrido que comienza a finales de los años 60 en la Universidad de Berkeley (California), a raíz de la lucha personal de Ed Roberts, un joven con diversidad funcional física que decidió estudiar en la misma, aunque carecía de la accesibilidad necesaria para que Roberts pudiera desenvolverse de manera óptima. Ed junto con otros estudiantes, también con diversidad funcional, llevan a cabo una revisión de las ideas preexistentes en torno a su realidad e inician una lucha por sus derechos civiles, equivalente a la que llevaban a cabo los movimientos de las personas de origen afro-americano y las personas LGTB, con el objetivo de sacar a las personas con diversidad funcional de los hospitales e instituciones en los que se veían obligados a vivir.

Podemos condensar la Filosofía de Vida Independiente en los siguientes pilares:

  1. Derechos humanos y civiles;
  2. Auto-determinación;
  3. Auto-ayuda (Ayuda entre Iguales);
  4. Posibilidad para ejercer poder (Emponderamiento);
  5. Responsabilidad sobre la propia vida y acciones;
  6. Derecho a asumir riesgos; y,
  7. Vivir en la comunidad.

El lema del movimiento, que recoge de manera clara su intención, es: ¡NADA SOBRE NOSOTROS/AS SIN NOSOTROS/AS!

Estas ideas llegan a Europa, dónde ya existía algún movimiento que venía abogando por un cambio de paradigma. En particular, describen la diversidad funcional como una forma específica de opresión social. Es la sociedad la que produce la “discapacidad” al no poder acoger las diferencias funcionales de sus integrantes con diversidad funcional. Es esta visión social, que recoge y apuntala la Filosofía de Vida Independiente, la que merecerá el nombre de Modelo Social de la Discapacidad.

Esta transición que se viene realizando desde un modelo médico-rehabilitador hacia el modelo social tiene como punto de inflexión definitivo la proclamación de la Convención Internacional de Derechos Humanos de las Personas con Discapacidad Abre en nueva ventana (ONU, diciembre de 2006) que sitúa, de manera inequívoca, la cuestión de la diversidad funcional en el ámbito de los Derechos Humanos.

Es España, la Filosofía de Vida Independiente y el Modelo Social son recogidas por el Foro de Vida Independiente y Divertad Abre en nueva ventana Algunos de cuyos participantes plantean una variación del modelo social sustituyendo el eje de pensamiento capacidad-discapacidad en términos de dignidad y abandonando la búsqueda de la normalidad por el reconocimiento de la diversidad. Es el llamado Modelo de la Diversidad Abre en nueva ventana